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Enviado sobre Lectura infantil

Constancia en la lectura

Constancia en la lectura

Todos los días hay que reservar un tiempo para leer. Busquemos momentos relajados, con buena disposición para la lectura.
La única manera de favorecer el hábito de la lectura es poniéndolo en práctica. Reservemos un tiempo de lectura todos los días.
Busquemos los momentos propicios, en los que el cansancio no impida a los chicos estar despejados, curiosos, ante el libro.

No ocupemos todo su tiempo libre con otras actividades. Dejemos tiempo para leer.

Una buena forma de mejorar la calidad de vida de nuestros hijos está en la lectura. No lo olvidemos.

La mejor manera de crear el hábito de la lectura es poniéndolo en práctica. La lectura frecuente, practicada con regularidad, puede ser uno de los mejores apoyos para crear un buen hábito de lectura.Durante el curso académico, niños y jóvenes suelen tener numerosas actividades después del horario escolar: idiomas, danza, música, deportes… Pero ¿les hemos dejado tiempo suficiente para leer, para disfrutar de la lectura? ¿Hemos reservado un rato en el que no estén cansados después de tantas actividades?

Leer debe ser una actividad placentera, que se afronte con la cabeza despejada y preparada para realizar un cierto esfuerzo. La lectura exige una disposición mental, requiere concentración en todos los lectores, y especialmente en los primeros años, en que no están automatizados ciertos mecanismos.La lectura no puede ser planteada como un esfuerzo suplementario a las numerosas actividades del día. Hay que reservar momentos relajados y apetecibles, evitando aquellos en que nuestros hijos están más cansados.Es habitual que a los más pequeños les guste leer antes de dormir. Pero si este es el único momento de lectura con ellos, deberíamos plantearnos en qué otras ocasiones podemos sugerirles que lean. Podríamos pensar en situaciones igualmente adecuadas en las que los niños estén más descansados: por las tardes, después de merendar; en las mañanas de días festivos o de vacaciones…

Junto con la intervención de los padres, podemos sugerir la práctica de la lectura a cuantas personas se encargan de las actividades extraescolares de nuestros hijos. Hagamos que la lectura esté presente en su tiempo libre. De esta manera tan sencilla, además de crear amantes de la lectura, mejoraremos su calidad de vida.