Te mostramos un programa básico de estimulación temprana, para que puedas estimular a tus hijos.
¿Cuándo y por qué surge la estimulación temprana?
¿Cómo aprende un bebé?
¿Puede un niño a prender a leer desde la cuna?
El gateo
Los niños que vienen del futuro
¿Cuándo y por qué surge la estimulación temprana?
La estimulación temprana surge a mediados del siglo pasado con la intención de atender a niños con alguna deficiencia, a aquellos cuyas madres habían tenido problemas durante el embarazo y/o parto, etc. Se empezaron a ver con gran asombro los logros que se tenían y los avances que lograban los pequeños, así que se pensó en la idea de comenzar a implementarlo en niños sanos para iniciar, lo antes posible, su estimulación sin perder las grandes posibilidades que el niño ya posee desde que nace.
No se pretende desarrollar niños precoces, ni adelantarlos en su desarrollo natural sino ofrecerles una amplia gama de experiencias que sirvan como la base para futuros aprendizajes. Según Jean Piaget, todo aprendizaje se basa en experiencias previas, entonces, si el niño nace sin experiencia, mediante la estimulación se le proporcionarán situaciones que le inviten al aprendizaje. La idea es abrir canales sensoriales para que el niño adquiera mayor información del mundo que le rodea. Es sumamente importante conocer al niño y hacerle una valoración a través de la observación para saber por dónde empezar a ofrecerle las experiencias poniendo atención en sus áreas de desarrollo y al mismo tiempo ir estimulando la atención y la memoria.
Existen dos teorías acerca del desarrollo del niño: una que apoya la importancia del desarrollo madurativo y la otra que considera al desarrollo como producto de experiencias y aprendizajes. La estimulación temprana debe tomar las dos corrientes, por un lado respetar el nivel de madurez de cada individuo, así como sus características personales y, por el otro, proporcionar experiencias. Es importante el contacto directo entre las madres y sus hijos desde que nace, así como el trabajo posterior en equipo. Varios genetistas dicen que la inteligencia está determinada en un 80% por la herencia y en un 20% por el medio ambiente, por lo tanto, lo que se puede hacer por los niños es sorprendente, los investigadores han informado a los educadores que el cerebro tiene una evolución desmedida en los primeros años de vida por lo tanto es un momento donde el aprendizaje tendrá una fuerza impresionante, es responsabilidad de los padres y de la escuela dar al niño un ambiente rico para poder despertar sus energías ocultas, es importante poner al pequeño frente al objeto de aprendizaje, donde los padres fungirán como mediadores, no le resolverán el problema que se les presente, sino lo invitarán a indagar sobre el mismo dejándolo experimentar. Con esto lograremos en un futuro niños investigadores, seguros, audaces, y capaces de ir en busca de la satisfacción de sus propias necesidades teniendo con esto aprendizajes significativos, esto decir, con un valor real para el niño.
Para que exista un aprendizaje temprano se necesita de un ambiente adaptado a las necesidades del niño y de una maduración del sistema nervioso. La maduración del sistema nervioso central regulará al niño en el control de la reacción a los estímulos que se le estén proporcionando. Si a los niños de 3 meses o más los sobreestimulamos en el área motora, no podrán aprender a mantener la atención ni a reaccionar como debe ser ante un estímulo, por lo cual se debe estructurar un plan con objetivos claros y tomando en cuenta las cuatro áreas que conforman al niño como tal, considerando que exista un equilibrio entre las mismas para lograr un desarrollo integral.
Desde antes de nacer, en el cerebro del niño comienza a presentarse la sinapsis, que consiste en las conexiones entre neuronas. Este proceso se prolonga hasta los seis o siete años, momento en el cual no se crean más circuitos. Durante éste tiempo algunos circuitos se atrofian y otros se regeneran, por esto, nuestra misión dentro de la estimulación es conseguir el mayor número de conexiones para que no se pierdan. La estimulación hace que un circuito se regenere y siga funcionando y mantenga viva a la célula.
Consideramos importante que el bebé participe en un programa de estimulación temprana a partir de los 3 meses, ya que antes de esto el niño se esta adaptando a su nuevo mundo, a su nuevo hogar, a sus padres, a su ambiente. Como podemos ver, durante las primeras semanas de vida la cantidad de estímulos es inmensa. Hay que dar tiempo a que el bebé se adapte para después llevarlo a una asimilación gradual de un mundo más amplio y con estímulos de mayor magnitud y muy diferentes entre sí. Tomamos como punto principal y de base en todo nuestro trabajo el área afectiva, porque es vital para el desarrollo cognoscitivo y motor del individuo.
¿Cuándo debe iniciarse la estimulación temprana?
La estimulación temprana debe iniciarse de manera espontánea en casa. Desde que el niño nace ya nos encontramos con sus respuestas y aunque éstas sean de una manera automática a los estímulos exteriores, son los reflejos con los que viene dotado todo ser humano.
Estos reflejos irán desapareciendo en la medida que el sistema nervioso vaya madurando, por ello, es bueno darle masaje a nuestro bebe, acunarlo desnudo volteándolo para un lado y luego para el otro, platicándoles; a la hora del baño irle nombrando las partes de su cuerpo; acariciarlo, hacer movimientos ligeros de piernas y brazos; trabajar su sentido visual estimulando primeramente la fijación de un objeto y posteriormente el seguimiento del mismo, por ejemplo con móviles; su sentido olfativo se estimula con diferentes aromas; su sentido auditivo se estimula favoreciendo la capacidad de atención a los sonidos.
Vamos a iniciar ayudando a los niños a establecer contacto con el mundo que les rodea, a pesar de que el niño en esta época no tiene mucho movimiento, viene dotado con una gran capacidad de aprendizaje, debes ofrecerle a tu hijo mayor espacio en sus momentos de vigilia, no debes limitarlo a su moisés o bambineto, ni a su silla del coche, mientras mas espacio le des al bebé mayor será su capacidad de movimiento.
Iremos viendo grandes progresos en el segundo y el tercer mes, pues se logra mayor tono muscular y con esto más control de los movimientos, mostrará mayor actividad, empezará a manifestarnos su temperamento, ya se ha adaptado a su primer ambiente, a su casa, a sus padres, a sus hermanos, abuelos y tíos, si los tiene, en resumen, a su entorno inmediato.
En este momento podemos pensar en proseguir la estimulación temprana fuera de casa, en un lugar donde te ofrezcan objetivos claros de acuerdo al nivel de madurez de tu pequeño, donde existan actividades reguladas y tomando en cuenta las áreas de desarrollo que conforman al individuo o, por el contrario, seguir en casa pero con un plan más estructurado para despertar en el bebé todo su potencial.
A los tres meses el bebé ha pasado su período de ajuste a su medio nuevo e inmediato y es entonces cuando podemos ofrecerles experiencias nuevas y hacer más amplio su ambiente y, por lo tanto, su capacidad de adaptación.
No debes olvidar que los niños pasan por períodos sensitivos para el aprendizaje. Por lo tanto, entre más enriquezcas el ambiente de tu bebé es seguro que aprovecharás más los períodos sensitivos de su desarrollo.
¿Cómo aprende un bebé?
Los bebés participan activamente en el mundo, experimentan con él, así es como conocen el funcionamiento de las cosas y hacen su propia interpretación de éstas. Los niños llegan al mundo con una asombrosa capacidad para hacernos conocer qué es lo que ellos ven, lo que oyen, lo que tocan y qué es lo que sienten, ellos se están preparando para conocer su ambiente, han nacido para aprender.
Es un tiempo mágico en el que el bebé responde a su entorno a través de la reflexión de sus acciones y poco a poco va tomando conciencia y decisiones sobre cómo debe reaccionar, el bebé va recopilando información de sus experiencias y luego las revierte a la realidad. El niño es un participante activo e interactúa con su mundo, tú puedes ver a tu hijo cómo va progresando y cómo, ante una situación, puede responder de una manera adecuada después de experimentar y repetir situaciones. Con esto nos damos cuenta de que su cerebro esta trabajando para encontrar el resultado idóneo o preguntándose qué otra cosa podría pasar con el objeto con el que esta experimentando.
El bebé descubre las cosas examinando cómo su mundo afecta su cuerpo. Aquí podemos ver la importancia de las sensaciones en su aprendizaje, cuando el pequeño es capaz de tomar las cosas en sus manos, comienza a explorar y a entender la relación entre causa y efecto. Lo podemos ver también cuando suelta un objeto y lo vuelve hacer repetidamente, está observando y descubriendo qué es lo que sucede, posteriormente lo aventará desde su silla de comer o desde su cuna, etc. Un bebé adquiere nuevas habilidades, continuamente nos sorprenden con un buen desempeño, luego regresan y otra vez mejoran, es así como llegan finalmente a entender el concepto.
Todo el pensamiento es inseparable de la acción y depende de ella, en la acción podemos ver procesos de adaptación, es decir, de adaptación a las relaciones que establece el niño con su medio. Por medio de estos intercambios y con base en la experiencia, el bebé va construyendo el conocimiento.
El niño viene dotado de ciertas habilidades innatas y es responsabilidad de quienes están en su entorno lograr que esas habilidades sigan su desarrollo al máximo. Estas habilidades con las que nace el individuo son parte de los mecanismos de supervivencia que compartimos con todos los mamíferos. Todas las experiencias que tiene un bebé ofrecen un cambio en las estructura del cerebro del pequeño dándole a él la oportunidad de vivir de la manera más eficaz. La forma en que el niño procesa información tiene cambios muy fuertes durante el primer año de vida: la procesa cada vez más rápido; esto da lugar a los cambios que se suscitan en el cerebro, hay mayor mielinización en las neuronas y hay una organización más eficiente en las conexiones de las neuronas (sinapsis). Los genes son los que proporcionan el potencial, pero es el medio ambiente el que determinará cuánto de ese potencial se utilizará.
¿Puede un niño a prender a leer desde la cuna?
Los niños, desde que nacen, deben ser estimulados para lograr un óptimo desarrollo en todas sus áreas, mismas que le servirán para sus futuros aprendizajes. Basándonos en los grandes psicólogos y pedagogos de la historia y echando un vistazo al desarrollo de los pequeños, nos podemos dar cuenta que un niño sustentará la base de sus aprendizajes sobre las experiencias que haya ido teniendo, así que nuestra función como padres es proveer a los niños diversas experiencias que lo enriquecerán.
El niño, desde el nacimiento hasta aproximadamente los dos años y medio, se encuentra en la etapa sensorio-motriz. Como su nombre lo dice es una etapa motora en que el niño experimenta un progreso de todo su cuerpo para lograr erguirse y caminar. También en esta etapa el niño conoce su mundo a través de los sentidos (chupando, palpando, viendo, oyendo, sintiendo, etc.).
Por esto, resulta muy sano que a un niño se le lea y se le ponga en contacto con las letras. Es más importante llenarle su mundo de cosas concretas que de abstractas, por ello es importante que saquemos los libros a la vida real, permitiéndoles que los toquen, manipule, chupen y huelan, que utilicen material que se encuentra plasmado en los libros en la vida real. Por ejemplo, si el cuento habla de un chango que comía plátanos, podemos tener a la mano un chango y un plátano, dejar que lo manipule, que toque la fruta, que la pruebe, que la sienta, que la huela, etc., de la misma manera que al chango que esta en relación con la fruta, este puede ser de peluche, de plástico con sonido, etc., así, le estaremos dando más significado y por lo tanto tendrá mayor interés y se enriquecerá con las experiencias.
Como padres somos narcisistas y queremos que los demás sepan que nuestro niño caminó antes que los demás y ahora hasta queremos adelantar a nuestros bebes mostrando que ya hasta leen antes que otros, pero ¿esto realmente tiene importancia? Yo creo que no, lo realmente importante es poner a los pequeños en contacto con todas las experiencias posibles, que descubran las maravillas que los rodean, que se cuestionen sobre su mundo y que nosotros, como padres, seamos una guía para ellos al despertar el gusto por la lectura.
Un niño no sabe más por el simple hecho de leer antes que otros, un niño sabrá más en relación a la estimulación que se le proporcione y al lograr despertar en él el interés por el conocimiento y la investigación.
Si deseas que tus niños sean amantes de la lectura, debes primeramente dar el ejemplo leyendo con frecuencia para que ellos te puedan ver. También te sugiero que les leas cuentos todos los días y, en la medida de lo posible, de acuerdo a su edad, podemos iniciar con preguntas acerca de qué creen que siga o de qué piensan que se tratará el cuento por el título del libro. Es bueno seguir la lectura con el dedo ya que los niños comienzan a darse cuenta de la direccionalidad así como de que en las letras dicen algo y comienzan a darle significado a las mismas. Si bien es cierto que hay niños que a los dos años y medio ya leen algunos letreros, también lo es que se trata de una forma memorística, ya que para iniciar con este aprendizaje se necesita de cierta madurez para la comprensión de aspectos arbitrarios como lo son las letras. El niño debe haber adquirido una lateralización espacial, discriminación visual, discriminación auditiva, coordinación viso-motriz y buena articulación. Si todo esto anda bien junto con su aspecto emocional y la motivación que se le da al acto de leer, el niño aprenderá a hacerlo de manera gustosa y placentera. Así estaremos seguros de que será un gran lector y, lo que es más importante, que será en el momento en que su nivel de madurez se lo permita y cuando realmente le encuentre un gusto y una utilidad.
Demos a los niños nuestro tiempo sin la presión de querer que forzosamente aprendan algo antes que los demás, pues esto únicamente es por la necesidad de satisfacer nuestro ego. Proveámoslos de estímulos y armas suficientes en las que basen sus futuros aprendizajes y llenémoslos de afecto, cariño, atención, esto sí es realmente importante en su primera infancia, con esta fortaleza los niños aprenderán lo que necesiten aprender o lo que deseen aprender, es más importante formar personas felices que personas intelectualmente desarrolladas pero inadaptadas socialmente.
¿Por qué es importante el gateo y qué hacer para lograrlo?
Esta etapa es de suma importancia para el niño, por lo cual no debemos permitir que se la salte. Para que un niño logre gatear tendrá primero que arrastrarse, por lo cual debemos estimularlo. El gateo se presenta entre los 8 meses y el año de edad, en algunos casos se puede dar unos meses antes, de acuerdo con la fortaleza y a la motivación que se le dé, pero todo este tiempo es considerado normal.
Aproximadamente a los 5 meses es bueno dejar al niño por ciertos períodos en el suelo, boca abajo, con algunos objetos frente a él para que se sienta incitado a tomarlos, al tiempo que nosotros con nuestras palmas de las manos ejercemos cierta presión en las plantas de sus pies para ayudarlo a empujarse. También podemos colocarlo sobre nuestros muslos de manera transversal y poner cerca un objeto que pueda llamar su atención, él intentará alcanzarlo y con la inclinación que presentará al estar en esta postura se empujara. Puedes ponerle objetos hacia el frente ligeramente dirigidos hacia algún lado (derecha o izquierda) al tratar de alcanzarlos tenderá a irse de lado y necesitará hacer fuerza con sus antebrazos para mantenerse en su lugar. De esta forma estamos dando fortaleza para el gateo en brazos y el niño estará estableciendo estructuras para una adecuada posición de acuerdo con sus movimientos, al tiempo que estimularemos el manejo de su eje de gravedad.
El hablar de la importancia del gateo se debe a que se establece el patrón cruzado, ayudando con esto a lograr una mayor coordinación así como a comprender conceptos de distancias (cerca-lejos) y a resolver problemas de espacialidad, con lo que será capaz librar obstáculos o para pasar sobre ellos. De igual manera, la gama de experiencias táctiles se incrementa profundamente.
Antes de dejar a tu pequeño en el piso, debes supervisar que sea un lugar seguro, suave, limpio. No olvides que a esta edad los niños se llevan todo a la boca, ya que es el medio por el que comienzan a conocer su mundo. ¡Adelante! ¡Ofrécele el suelo! ¡Qué lugar más enriquecedor y a la mano de nosotros!
Los niños que vienen del futuro
Seguramente todos conocemos algún caso -o somos el caso- de papás jóvenes que se quejan de su hijo, piensan que es distinto, desordenado, un poco contestatario, o que no duerme mucho; pero también es posible que hayan descubierto -desde que nació- que es extremadamente inteligente y que sus ideas son soluciones creativas que ellos no imaginaron que un niño de su edad tendría.
Así como lo haría cualquier padre de hoy, consultan a los maestros o a algún psicólogo y éstos diagnostican que su hijo tiene Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) ya que los "síntomas" que presenta son bastante cercanos al comportamiento del niño. Ya que este transtorno "está de moda", los papás casi siempre se tranquilizan un poco por la situación, pues pensan que tarde o temprano pasará.
Sin embargo, desde hace algunos años está empezando a surgir una nueva explicación para la forma de ser de muchísimos niños en el mundo y, aunque su sustento científico es limitado, su lógica es muy válida.
Niños azules
Se conocen como niños índigos a la gran mayoría de los que han nacido desde 1992, año del que hablan casi todos los estudios sobre el tema -aunque se dice que puede haber casos no tan masivos desde la década de los setenta-, llamados así debido al color índigo de su aura (o campo lumínico que envuelve a las personas, objetos y animales y que tiene que ver con la energía y el estado emocional de la persona), que está ligada con un alta espiritualidad y conocimiento, y con el tercer ojo o chakra Ajana.
Según la New Age, los niños índigo son seres humanos especiales que vienen a la tierra con una misión muy definida: la de hacerla volver a un estado de conciencia positivo y de tomar las riendas del destino de la humanidad para "salvarla".
La Psicoespiritualidad, concepto que se refiere a la sicología transpersonal y que estudia la relación del conocimiento del ego con el del alma, es el área que más ha hecho relación a los índigos, diciendo que su llegada no es una casualidad sino que tiene que ver con la tarea de unir la tercera y la cuarta dimensión (se dice que ellos tienen contactos con hadas, duendes, ET´s), y de poder modificar el ADN de la raza, haciendo que ésta sea más fuerte y evolucionada.
Es por esto que estos niños son muy especiales y pueden ser reconocidos por algunas características -recurrentes-como:
· Pueden nacer en cualquier clase socioeconómica y lugar.
· Físicamente pueden ser más delgados, con ojos grandes, tienen el lóbulo frontal un poco abultado (frente), ser zurdos o ambidiestros.
· Generalmente no comen mucho y, sobretodo no comen mucha carne y toleran poco la leche.
· Sienten que vinieron al mundo a hacer algo o así lo demuestran.
· Tienen dificultades para aceptar la autoridad si no tiene razones o es justa.
· Son impacientes si consideran que la actividad que deben realizar es inútil.
· Buscan sistemas de respuesta creativos, son inconformes con lo establecido.
· Les es difícil socializar a menos de que estén con otros niños como ellos.
· Pueden tener bajo rendimiento escolar.
· Son táctiles, conocen y experimentan el mundo con las manos ya que es un sentido que tienen muy desarrollado.
Pero, ¿qué dice la ciencia al respecto?
En el caso del ADN, se ha confirmado el cambio en el código genético que ellos traen pues su caso, se han activado 4 códigos más de la cadena de ADN. Los 4 núcleos que tienen los humanos (Adenina, Timina, Citosina, Guanina) se combinan en sets de 3 y producen 64 patrones, llamados códigos. Normalmente se cuenta con 20 códigos activados que proporcionan la información genética, sin embargo existen 3 códigos que están desactivados y que, según la ciencia, no necesitamos.
Los niños índigo, se dice, nacen con un potencial de activarlos y con ello tienen la posibilidad de fortalecer su sistema inmunológico. Para comprobar esto, científicos Universidad de California (UCLA), mezclaron células de niños "índigos" con dosis letales de VIH y células cancerosas logrando que no hubiera ningún caso de infección: los niños índigo son más fuertes que los demás seres humanos.
Criando a un índigo
Según la tarea que quieran cumplir, los índigos puede clasificarse como el humanista, el conceptual, el artista y interdimensional, por esto los padres deben tener en cuenta que es importante:
· Hasta el 1 año: El contacto corporal con los padres, para enseñar el amor y la atención.
· Entre 1 y 2 años: Etapa del desapego a los padres que debe tratarse naturalmente para evitar consolidar el dolor y, por lo el contario, estimular la libertad.
· Entre 2 y 5 años: Exploración del mundo, afianzamiento del "Yo soy" y "Yo puedo".
· Entre 5 y 8 años: Conceptos abstractos como verdad, aceptación, compartir, etc.
El gran consejo que se da a los padres de índigos es la paciencia y la comprensión de sus expectativas, ya que al ser los adultos "distintos" y apegados a los sistemas tradicionales (educación, religión, etc.) puede ser complicado entender su comportamiento.
Se debe tratar de hablar siempre con ellos acerca de las reglas y las órdenes -para conciliarlas-, promover la honestidad, la autenticidad y su autoestima. Deben evitar la comparación con otros y la vergüenza; estimular sus experiencias diarias, el buen humor y el sentido de individualidad.
Para tratar la hiperactividad, se debe buscar que los niños realicen actividades en las que ellos estén interesados realmente pues sólo así lograrán que estén concentrados y enfocados.
Tal vez ahora, esos padres se preparen para la aventura de hacer que un niño especial se convierta en un adulto que hará del mundo un lugar mejor.
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