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Enviado sobre Salud infantil

Humidificadores infantiles

Humidificadores para bebés

¿Cuáles son los beneficios del uso de un humidificador de aire en la habitación de nuestros pequeños? Dentro de la gran variedad que se encuentra en el mercado, ¿qué tipo de humidificador elegir? A éstas y otras preguntas responderemos en las siguientes líneas.

Beneficios de los humidificadores

El uso de un humidificador proporciona diversos beneficios para la salud del bebé. Humidificar el aire de la habitación del pequeño puede, por ejemplo, limitar problemas como conjuntivitis, infecciones nasales o bronquitis, o incluso ayudar a tratar cualquiera de estas enfermedades.

Gracias al humidificador de aire, los bebés respiran con mayor comodidad, tanto en invierno como en verano. Los sistemas de calefacción que utilizamos para calentar los hogares en invierno resecan mucho el ambiente (principalmente la calefacción eléctrica) y con su uso combatimos la sequedad del ambiente. En verano, por su parte, el humidificador ayuda a contrarrestar las altas temperaturas. Ahí tenemos algunas de las respuestas a la pregunta de para que sirve un humidificador.

Características de los humidificadores

La potencia del humidificador hay que tenerla en cuenta, ya que hay modelos preparados para espacios que van desde los 35 hasta los 50 m². Todos los humidificadores están equipados con un tanque que permite la difusión del agua en partículas finas. El vapor de agua se difunde en el aire mientras haya agua en el tanque. El tamaño de éste determinará la autonomía del humidificador, aunque generalmente ronda de 8 a12 horas de duración

Tipos de humidificadores

Humidificadores de vapor caliente. Generalmente llamados “vaporizadores”, estos humidificadores hacen hervir el agua del tanque y difunden un vapor caliente al ambiente. El hecho de hervir el agua mata el moho y las bacterias que puedan estar presentes en ésta.

Al emitir calor, el humidificador puede hacer que el aire sea sofocante y húmedo, lo que hace que sea un tipo principalmente apropiado para el invierno. Debido al calor, este tipo de humidificadores tienen un pequeño (pero presente) riesgo de quemadura, por lo que no es la mejor opción para la habitación de un niño, a menos que esté completamente fuera de su alcance.

Humidificadores de vapor frío. En este tipo de humidificador el agua no se calienta en absoluto. El vapor se obtiene por agitación del agua a través de un pequeño motor. No hay calor, por lo que no hay riesgo de quemaduras. Y como el vapor emitido es fresco, el efecto es más agradable en verano.

Sin embargo como el agua del tanque nunca se calienta, las bacterias pueden proliferar. Esto hace que al usar este tipo de humidificadores sea muy importante seguir las instrucciones del fabricante para el mantenimiento y la limpieza de la unidad. De no hacerlo las bacterias presenten en el agua pueden proyectarse en el aire, lo cual puede ser peligroso para los pequeños que sufran asma o dificultades para respirar.

El principal consejo es no dejar agua en el tanque cuando no estemos utilizando el humidificador. Igualmente intenta usar agua destilada. El agua del grifo no es necesariamente mala, pero la destilada es probable que contenga un menor número de micropartículas potencialmente dañinas. Si quieres conocer los beneficios de la destilación del agua, visita este artículo informativo sobre el agua destilada.

Humidificadores ultrasónicos. Con este tipo de humidificadores, la vaporización del aire es mucho más fría y más fina que con los anteriores. Aunque depende del modelo, generalmente este tipo de humidificadores presentan un depósito extraíble, crean una sensación de sofoco mucho menor, son más silenciosos, podemos utilizar aceite para difundir aromas, hay mayor control del flujo del agua, podemos orientar el flujo del vapor y presentan un higrómetro de mayor precisión.