Cualquier situación puede proporcionarnos motivos para llegar a los libros. Dejemos siempre libros apetecibles al alcance de los niños.Una conmemoración, un tema de actualidad, una película, un deporte, un personaje, un deseo, un sueño, un viaje... Debemos aprovechar cualquier acontecimiento familiar, cualquier experiencia de los niños, para proponerles la lectura de libros. Siempre que podamos, debemos dejar libros interesantes a su alcance.En la familia se producen numerosas situaciones en las que se pueden regalar libros: cumpleaños, navidades, final de trimestre, vacaciones, visitas de familiares... Pero también podemos utilizar otros recursos: la aparición de un libro de la colección preferida de nuestros hijos, o el lanzamiento de un nuevo título que consideremos interesante. Podemos regalar libros sin motivo aparente, como sorpresa o como muestra de cariño.El precio de los libros no debería ser un obstáculo para que los niños tengan acceso a una buena variedad de textos. Debemos compararlo con otras…