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Enviado sobre Riesgos infantiles

Precauciones fuera de casa

Qué le puede pasar fuera de casa? ¡No te abrumes! Si es cierto que en el exterior están expuestos a peligros que a veces escapan a nuestras medidas preventivas, estando alerta y siguiendo las siguientes recomendaciones, minimizaremos mucho el riesgo de que les ocurra algún accidente. ¡Debemos tener los ojos bien abiertos!

 

1. La calle

2. La guarderia o la escuela

3. La naturaleza

4. El parque

 

 1. La calle

  • Circularemos siempre por las aceras y preferiblemente por su interior.
  • A los niños les gusta soltarse de la mano mientras caminan por la acera y a menudo pensamos que allí están a salvo. Agudicemos la vigilancia porque de los vados de párkings y garajes puede salir un coche en cualquier momento.
  • Podremos adquirir unos tirantes o arneses diseñados para que el niño esté sujeto mientras anda libremente.
  • Les cogeremos de la mano para cruzar y, si llevamos un cochecito, deberemos avanzarnos, mirar a ambos lados y luego tirar de él.
  • Tengamos presente que las bicicletas circulan a menudo por aceras y zonas reservadas para los peatones.
  • No nos confiemos en las zonas peatonales porque nunca están totalmente inaccesibles a los coches.
  • Les enseñaremos a orientarse y a coger los transportes públicos. A veces podemos jugar a que sea él quién nos guíe para que aprenda a moverse por la ciudad.
  • Le inculcaremos a nuestro hijo que bajo ningún concepto debe hacer caso de un desconocido.

Educación vial:

Predicaremos con el ejemplo para que vayan aprendiendo las normas básicas para andar por la calle: no circulemos nunca por la calzada, respetemos todos los semáforos, pasos cebra, miremos sistemáticamente a izquierda y derecha para cruzar… La Jefatura de Tráfico realiza campañas de educación vial en las escuelas y otros centros por lo que podrán informarnos sobre cursos, juegos o libros dirigidos a niños.

2. La guarderia o la escuela

Nos informaremos sobre cuáles son las condiciones de seguridad que ha adoptado el centro

Los centros educativos son objeto de inspecciones oficiales pero deberemos asegurarnos que nos ofrece la debida confianza en materia de seguridad y señalar al director del centro cualquier irregularidad o motivo de inquietud.

No podemos controlar lo que los otros niños llevarán a clase pero evitaremos que los nuestros lleven pasadores que se puedan clavar u otros objetos peligrosos

3. La naturaleza

Antes de ir al campo, cerca de un río o a la playa, debemos estar informados de su estado de contaminación, porque un aspecto limpio y atractivo no significa que un lugar esté en óptimas condiciones.

Evitaremos exponer los niños al sol o lo haremos en cortísimos espacios de tiempo y con cremas protectoras de factor 30.

  • Playa: escogeremos playas vigiladas por socorristas, haremos mucho caso de las banderas que señalizan el estado del mar, y les equiparemos con manguitos o burbujas debidamente homologados. Los flotadores no son demasiado seguros ya que corren el riesgo de volcar cara abajo.

Antes de que el pequeño se meta en el agua, vigilaremos que no haya medusas.

  •  Monte: planificaremos la excursión con detenimiento y estudiaremos la ruta a seguir. Llevaremos ropa adecuada y habremos consultado el parte metereológico. Dispondremos de un botiquín a mano.
  • Bichos: las picaduras de avispas, arañas u otros animalillos no pueden preverse pero podemos estar atentos a su presencia e indicarle al niño que no debe asustarse ante ellos porque correrá mayor riesgo, sino comportarse con tranquilidad.
  • Plantas: estaremos atentos a las especies que nos rodean y les alertaremos del peligro que corren si se llevan a la boca frutos desconocidos.

Si nos dedicamos a coger flores o plantas para llevarlas a casa, les advertiremos de que no se pongan luego los dedos en los ojos o en la boca.

4. El parque

Permitiremos que el niño juegue en las zonas habilitadas para ello pero nunca en zonas en obras o en construcción.

Nos aseguraremos que en el suelo sobre el que va a jugar no hay objetos peligrosos como cristales, excrementos, piedras pequeñas, latas, clavos. Prestaremos especial atención a las zonas de arena donde estos objetos se esconden fácilmente.

Nos aseguraremos que no haya perros sueltos.

Si hay niños en los columpios le advertiremos del peligro de pasar por delante.

Mobiliario urbano destinado a los niños:

  • Los columpios deberán estar rodeados por una valla y sus asientos deberán ser de goma o de plástico.
  • Los toboganes no deben ser de madera por la posibilidad que ofrece este material de astillarse, y la superficie de deslizamiento no debe tener juntas.
  • La zona de escalada deberá tener arena o hierba debajo.
  • Cuidaremos de que se divierta en las zonas donde los juegos son los adecuados para su edad. Evitaremos que ocupe las zonas de juegos de los más pequeños y también que se suba a sitios destinados a los más mayores.

Extraido de www.solohijos.com