Como curar con la sonrisa de un niño ...
, una niña de tres años, lo que más le gusta de los
payasos que van al Hospital de San Rafael son las pompas de jabón y los
globos divertidos. Cuando los ve aparecer por la puerta de su habitación
sus ojos se iluminan. Son los "Doctores Sonrisa" y ellos se encargan
de que a estos pequeños pacientes no se les olvide jugar cuando están
ingresados.
Según Pilar Segura, madre de Elena, estos "doctores" tienen
mucha psicología, mi hija es muy tímida y ellos saben cómo
tratarla, no la fuerzan a participarñ. Aunque la niña habla poco
con los payasos, lo hace a travès de su madre, cuando no van al hospital
los reclama. A pesar de su corta edad sabe quiènes son, ya que debido
a su enfermedad debe pasar periodos en el hospital; ahora para su próximo
cumpleaños ha pedido una fiesta con payasos.
La Fundación Theodora trabaja en España desde marzo de 2000 y
se encarga de contratar y organizar las visitas de estos 'doctores sonrisa'
que por el momento ejercen su actividad en ocho hospitales del país.
Nèstor Muzo, uno de estos payasos, explica que se da mucho y tambièn
se recibe mucho. No vamos como terapeutas sino que intentamos en unos
minutos robarle una sonrisa al niño y que sepa que nos acordamos de èl,
que estamos ahíñ.
No se trata de hacer un espectáculo porque entramos a
una habitación, en un sitio privado. Lo que intentamos es cambiar el
ambiente, dar un poco de energía positivañ, aclara Nèstor.
Estos profesionales, la mayoría de ellos actores, artistas y/o payasos
no acuden sin más al hospital. Previamente se preparan para conocer determinados
aspectos de la salud, como el mantener una higiene intachable cuando están
en contacto con niños con pocas defensas. Además tambièn
hablan antes con las enfermeras de la planta que son las que les orientan del
estado de ánimo y de salud de los pequeños. En función
de todo esto y de su experiencia así actúan de una manera u otra.
Tenemos especial cuidado con los niños más pequeños
porque se pueden asustar y esa impresión le puede durar para toda la
vidañ, explica este payaso con más de 20 años de profesión.
Algo que corrobora Pilar, la madre de Elena, no van disfrazados completamente,
sino que se identifica bien que son personas maquilladas y por eso los pequeños
no se asustanñ.
Angie Rosales, fundadora de 'Pallapupas', una asociación sin ánimo
de lucro integrada tambièn por personas que llevan la sonrisa a dos hospitales
de Barcelona, explica que no somos terapeutas pero lo que hacemos si
es terapèutico. Un niño más alegre es más fácil
de curar que uno tristeñ.
Esta actriz dice que las anècdotas despuès de tres años
de trabajo son muchas pero que especialmente recuerda a un chico que estaba
ingresado en la UCI inconsciente tras un accidente de tráfico al que
iban a visitar. Actuábamos a su lado como si pudiera vernos, le
cantábamos y hablábamos. Cuando mejoró y pasó a
planta volvimos a visitarle y reconoció nuestras voces y cancionesñ.
Nos basamos en el 'clown', es decir en la inocencia y frescura. Improvisamos
durante cinco horas porque no podemos llevar algo definido, todo va en función
de cómo estèn los niños, a veces lo único que hacemos
es saludarles pero otras incluso podemos organizar un partido de fútbol
en la habitación con los familiaresñ, explica Angie.
La tarea de sacar una sonrisa de la boca de los niños a veces es más
complicado. De esto pueden dar fe los componentes de 'Payasos sin Fronteras',
organización española que en julio cumple 10 años de existencia.
Su labor consiste en llevar la alegría a los niños más
necesitados de lugares donde se han producido catástrofes o guerras como
ha ocurrido recientemente en su visita a Irak. Las sonrisas en estos casos se
vuelven duras, de personas que están sufriendo.
Jesús González, coordinador de esta organización, explica
que su objetivo es mejorar la situación de los niños desde el
punto de vista psicológico basándonos en la risa y el juego.
Tambièn queremos hacer llegar a la sociedad española cuál
es la situación de estos pequeñosñ. En nuestro país
tienen 25 intervenciones anuales en otros tantos hospitales con la idea de reivindicar
el valor de la risañ.
Con lo que más se ríe Elena, la protagonista de nuestra historia,
es cuando los payasos entran en su habitación con globos y le 'pegan'
a su abuela, o cuando simulan que se caen, tan pequeña y se 'troncha'
de risa cuando ve a alguien caerseñ, comenta su madre.
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