La escritura en 1º de Primaria
Escribir en 1º de Primaria
Para muchos niños, el primer grado es el tiempo e en el cual comienzan a aprender habilidades académicas como lectura y la escritura. Este es también el tiempo cuando las diferencias entre su propio trabajo y aquel de sus pares comienzan a hacerse aparentes. Algunos niños aprenden ciertas habilidades más rápido y unos parecen aprenderlos mejor. Éstos no son diferencias en la capacidad innata; ellos se levantan sobre todo de diferencias en la experiencia directa. La interpretación pobre en un área en particular no es necesariamente una cadena perpetua.
Tome la escritura. En el primer grado, los niños recogen el lápiz de veras. Ellos aprenden a imprimir mayúsculas y minúsculas. Los padres esperan que profesores enseñen esta habilidad, pero lamentablemente no siempre pasa. Por ello los padres deben intervenir y ayudar.
El viejo adagio "practicar te hace perfecto" es verdadero. Por consiguiente, los padres deben crear oportunidades para que sus niños puedan practicar los comportamientos correctos. Aquí están algunas puntas para ayudar a su niño:
Hágase específico. Encuentre del profesor de su niño como su niño hace con cada habilidad. Esté seguro para conseguir al profesor para decirle en términos de acciones específicas, ("Él tiene que aprender a hacer su capital Ws más grande que su minúscula ws") en vez de descripciones vagas, como "La necesidad del niño es trabajar más en el entendimiento de la diferencia entre mayúscula y minúsculas."
Reserva. Pida al profesor que le proporcione materiales que usted pueda usar en casa o que lo aconsejarle sobre donde comprarlos. Este aseguro que usted y el profesor trabajen en las mismas habilidades.
Foco. Ponga un tiempo específico aparte con su niño en el que no haya ningún tipo de interrupciones. Apague los teléfonos y televisiones y queden solos, de ser posible mantenga a sus hermanos ocupados.
Ponga la etapa. Siéntese con su niño y pídale escribir un par de cartas, usted sabe que él puede hacerlo bien e inmediatamente debe decirle lo que hizo bien, especificando exactamente lo que él hizo correctamente, por ejemplo, "me gustan la altura que tienen estas cartas" o " Esta línea es agradable y directa". Dar al niño unos ejemplos concretos de lo que trabaja, es mejor que amontonar en la balanza no específica general.
Acérquese al problema. Instruir a su niño en el principio con lo que él puede hacer la carta y luego como puede hacerlo ligeramente mejor, por ejemplo, "Trata de hacer esta carta un poco más alta". Cuando su niño sigue sus instrucciones y completa la tarea con eficacia, elogie aquel comportamiento. Si no es completamente capaz de hacerlo aún, usted debe modelar el comportamiento y luego pedir que le diga la diferencia entre la carta de su niño y la suya.
Suceso eficaz. Una vez que su niño pueda escribir la carta correcta y pueda decirle lo que tubo que corregir, circule a la siguiente carta. Pero siempre incluya cartas anteriores aprendiendo y practicando nuevas. También, una vez que él ha aprendido a escribir una carta, usted no tiene que elogiar su habilidad inmediatamente.
Este es un trabajo difícil y usted no debería dejar que las sesiones duraran más de 10 minutos. Entonces ponga a bailar el lápiz. ¡Y recuerde, hágalo siempre con diversión!