Mi hijo tiene pesadillas.
Pesadillas
Ben se encuentra en mitad de un sueño maravilloso. Está navegando por los océanos con su familia cuando… ¡BUM!, aparece una gigantesca criatura marina lista para atacarles. Ben se retuerce en la cama, tratando de vencer al monstruo. Cuando grita, su mamá entra a la habitación para ver qué sucede. "No pasa nada, Ben", le dice, secando su sudorosa frente. "Tuviste un mal sueño pero ahora estás despierto. Estas despierto y a salvo".
¿Quė es exactamente una pesadilla?
Si alguna vez has tenido una pesadilla, no eres el único. Casi todos la tienen de vez en cuando, tanto adultos como niños. Una pesadilla es un mal sueño. Puede hacer que sientas miedo, ansiedad o tristeza, pero las pesadillas no son reales ni pueden hacerte daño.
Cuando duermes, tu cerebro no deja de funcionar. Pasa por diversas fases de sueño, incluido el sueño REM (Movimientos Oculares Rápidos). ¿Por qué le llaman así? Porque durante esta fase del sueño, tus ojos se mueven de un lado a otro y los párpados están cerrados. Durante el sueño REM, tienes sueños y, a veces, esos sueños pueden ser aterradores o tristes.
Aproximadamente cada 90 minutos, tu cerebro alterna entre el sueño no REM y el sueño REM. La cantidad de tiempo que dura el sueño REM aumenta durante la noche en cada ciclo del sueño. Los periodos más largos de sueño REM ocurren cerca de la mañana. Si te despiertas durante esta fase REM, será más fácil que recuerdes lo que estabas soñando. Es por eso que tus sueños y pesadillas más vívidos ocurren en las primeras horas de la mañana.
¿Por qué tengo pesadillas?
Las cosas mas estresantes que suceden durante el día pueden convertir los sueños en pesadillas. Las pesadillas pueden ser una forma de liberar las presiones del día. Por lo general, eso significa enfrentarse a las cosas que la mayoría de los niños tienen que afrontar una u otra vez: problemas en casa o en la escuela, y el estrés originado por actividades deportivas o el trabajo escolar. Algunas veces, los cambios importantes, como mudarse o enfermarse o la muerte de un ser querido, pueden causar estrés que de lugar a pesadillas.
Otra cosa que puede causar las pesadillas es ver películas de miedo o leer libros de terror, especialmente antes de ir a dormir.
Algunas veces cuando estás enfermo, especialmente con fiebre alta, puede que tengas pesadillas. Cierto tipo de medicamentos también pueden causar pesadillas. Informa a tus padres y a tu médico si te das cuenta que estás teniendo más pesadillas desde que empezaste a tomar un nuevo medicamento.
¿Cómo puedo prevenir las pesadillas?
Aunque es normal tener pesadillas de vez en cuando, hay algunas técnicas que puedes probar para tenerlas bajo control.
Acostúmbrate a seguir una rutina de sueño saludable. Trata de irte a dormir a la misma hora y despertarte a la misma hora todos los días. A menos que estés enfermo o no hayas dormido lo suficiente la noche anterior, evita las siestas durante el día. Evita comer o hacer ejercicio justo antes de acostarte. Evita las películas o los libros de terror antes de ir a dormir si crees que son los que están causando tus pesadillas.
Duerme con un muñeco de peluche o con tu manta favorita. Esto ayuda a algunos niños a sentirse más seguros.
Usa una lámpara de noche. Aunque dejaras de encenderla hace años, quizá quieras volver a encenderla otra vez. Con una lámpara de noche, si te despiertas en una pesadilla, podrás ver cosas que te son familiares y recuerda donde estás.
Deja la puerta abierta. Te ayudará a recordar que tu familia está cerca. Si tienes miedo, levántate y busca a alguien que te consuele. ¡Nunca eres lo suficientemente mayor para un abrazo!
¿Qué pasa si las pesadillas no desaparecen?
Sabias que?
Mary Shelley escribió el clásico cuento Frankenstein después de una vivida pesadilla.¡ Ese si que debe haber sido un mal sueño!
La mayor parte del tiempo, las pesadillas no son un gran problema. Generalmente ayuda contar tus malos sueños a un adulto de confianza. Solo hablar de lo sucedido puede hacer que te sientas mejor. Si algo te ha estado preocupando durante el día, hablar de esos sentimientos también puede ayudarte.
Algunos niños "reescriben" sus pesadillas dándoles un final feliz. Por ejemplo, Ben podría imaginar que salta sobre el monstruo marino y se lleva a su familia a dar un increíble paseo. Otro truco para controlar tus pesadillas es hacer un dibujo del mal sueño y luego ¡hacerlo pedazos!
Algunas veces, ayuda llevar un diario de sueños, un cuaderno en el que describas los sueños que puedes recordar. Llevar un control de tus sueños, buenos y malos, y de cómo te sentías antes de ir a dormir pueden darte una sensación de cómo funciona tu mente por la noche.
Si tienes pesadillas a menudo, tú y tus padres tal vez quieran visitar a un consejero o un psicólogo para que te ayude a manejar tus malos sueños. Eso te dará la oportunidad para hablar sobre cosas que te están preocupando y que pueden estar relacionadas con tus pesadillas.
Rara vez, niños que tienen pesadillas con frecuencia puede que necesiten visitar al médico o a una clínica del sueño. Un médico puede determinar si tus pesadillas son el resultado de una condición física. Un centro especializado ensueño puede revisar tus ondas cerebrales, actividad muscular, respiración y otras cosas que ocurren con tu cuerpo mientras duermes. Si nada de eso pare funcionar, puede que tu médico te recete un medicamento que te ayude a dormir durante la noche en forma ininterrumpida.
Recuerda, las pesadillas no son reales y no te pueden hacer daño. Soñar con algo aterrador no significa que sucederá en la vida real. Tampoco significa que seas una mala persona que quiere hacer cosas malas o aterradoras. Todos tenemos pesadillas de vez en cuando.
No eres un bebe por sentir miedo después de una pesadilla. Si necesitas acurrucarte con alguno de tus padres o incluso tu hermana o hermano, no pasa nada. A veces el solo hecho de hablar con tus padres o de recibir un abrazo es tal vez todo lo que necesitas.
Las pesadillas pueden ser aterradoras durante un ratito, pero ahora ya sabes qué hacer. ¡Felices sueños!